miércoles, 3 de septiembre de 2014

Lost In Music: Una odisea pop

    
     
Hoy en día, apenas hay circo en la música, la actitud de las estrellas del rock, parece haber quedado para las fotos promocionales y las entrevistas y los escándalos, se resumen en tweets y virales que protagonizan las féminas del pop actual. Atrás quedó la música como movimiento contracultural y/o azote del sistema. Da igual el tipo de música que sea, todo es frivolidad y postureo. Pero lo peor de todo es que todo esto se trata en los medios con una seriedad y un “rigor” que da vergüenza ajena.

 Necesitaba una historia como Lost in Music, en donde su autor,  Giles Smith habla del fanatismo desde el punto de vista de un artista fracasado. Sin la pomposidad de otras biografías, el británico comienza su historia, explicando que cuando era niño, quería ser y vivir como Sting. Las historias detrás de cada vinilo, cada casete, cada cedé y la compra compulsiva e incluso robo de música es algo con lo que cualquier melómano se tronchará de risa al leer este libro, un libro en el que artista, habla de su fracaso, desde su amor a la música.
 
 

EL libro, publicado en 1995 se adelanta a todos estos cambios vividos en los últimos años en la industria musical. Contado en primera persona por Giles Smith, habla de su relación con la música, desde el episodio en el quería ser Sting hasta cuando estando de gira por Alemania acaba metiéndose sin querer en la parte oriental. Una sucesión de historias, sobre sus amistades, sus grupos y sobre sus artistas preferidos, con la música como protagonista, todas ellas abordadas con la pasión de un fan, la visión de un músico y la ausencia total de sentido del ridículo.
 
 
 
 
Si eres un apasionado de la música, seguro que te sentirás identificado con Giles Smith. Sus manías de bibliotecario con su colección de discos, momentos que vivió con sus ídolos. Son tantas las historias que hablan de estrellas de rock con comienzos  casi marginales que acaban teniendo éxito, que ya aburren.
 En este libro Smith se ríe de sí mismo, contando sus batallas por convertirse en una estrella del rock, y aunque fracasa, por el camino deja grandes y tronchantes historias. El acierto del escritor británico es optar por contar su historia desde el prisma del humor. Aquí la ampulosidad que destilan biografías de rockstars no tiene cabida, y el sentido común acaba haciendo acto de presencia. Los Orphans of Babylon, Cleaners From Venus, bandas de las que formó parte Smith, que nunca llegaron al éxito, centran parte de la historia, pero los apartados para otros artistas del libro brillan por lo que tienen detrás, pura pasión por la música. El de Colchester, una ciudad en la que lo único relacionado con la música que había sucedido fue, que un día los Beatles pararon a comprar caramelos en una tienda. Lost in Music, también explica también la poca información entre la gente de su generación sobre los contratos discográficos.

El libro se completa con un epílogo escrito en la actualidad por el propio Giles Smith.
Si te gusta la música, sea cual sea el tipo de música que te guste, debes leerlo.
Aquí dejo algunas de las perlas del propio libro y un video de los Cleaners From Venus:
 
-          “No hay nada como el pop para abstraerte, pero sucede al revés: no hay nada como el pop para centrarte en ti mismo.”
-          “Cuando estábamos atravesando Londres en dirección a la autopista, me di cuenta que íbamos a cruzar media Europa en lo que era, a todos los efectos, un castillo infantil inflable motorizado”.
-          “La mera realidad es incapaz de destruir el sueño del pop. Es como un despertador de una tira cómica, que sigue sonando mucho después de que sus piezas vitales hayan sido destrozadas con un bate de béisbol.”
 

 

miércoles, 2 de julio de 2014

Californication: Hasta siempre Hank Moody

                  Si soy sincero, al principio era contrario al fenómeno de las series de hoy en día, muchas de ellas cutres, pero la crisis en el cine actual, y el hecho de que estamos en la edad de oro de las series, con buenos argumentos, buenos actores y sobre todo buenas producciones, ha hecho que me rinda a un buen puñado de sitcoms, aunque he de reconocer que no he llegado a Californication hasta hace escasamente un año, cuando vi un capítulo de la quinta temporada con el rapero y productor musical RZA, en el que interpretaba precisamente a un rapero y productor musical llamado Apocalipsis Samurái. Pensé, que si este tipo, que en sí encarna todos los tópicos del Hip Hop, es capaz de reírse de sí mismo, esta serie no debía que estar nada mal, por lo que me he tragué las seis primeras temporadas del tirón. Me alegro de que haya sido así, porque la espera entre temporada y temporada se me hubiera hecho eterna. Pero todo lo bueno acaba,  y este domingo tras siete temporadas las aventuras y desventuras de Hank Moody han echado el cierre.

    El primer capítulo de esta serie es una declaración de intenciones en toda regla, una iglesia, una monja, una felación. Así comenzaba esta serie allá por el 2007, protagonizada por David Duchovny, a quien todos hemos conocido como el Fox Mulder de Expediente X ,  un "San Benito" que se ha quitado con un personaje hecho a la medida del antiguo agente secreto del FBI. Tanto creería en Californication el propio actor norteamericano , que ha sido uno de los productores. Una serie que empezó con muy buenos datos de audiencia en Estados Unidos, pero a la que las posteriores reubicaciones en la parrilla televisiva, y un alargamiento en exceso (como la mayoría de las series) han hecho mucho daño, hasta acabar sin pena ni gloria, con bajos datos de audiencia. Californication siempre se ha movido entre la línea de lo políticamente correcto y lo surrealista, tratando algunos temas tabú, con una elevada carga de sexo, riéndose de todo, del Hip Hop, del Rock, del cine, de los escritores, en fin no ha dejado títere con cabeza.


En España se emite actualmente en Energy, pero creo que hasta la quinta temporada. Ambientada en Los Angeles, se ha reído en múltiples ocasiones del establishment hollywoodiense.  Los que hemos caído en el encanto sinvergüenza de Hank Moody, echaremos de menos personajes como Karen (fantástica y sobria Natascha McElhone) una mujer con clase, que deja en un buen lugar al género femenino de la serie, Runkle (un extraordinario Evan Handler) el agente pajillero, Becca (Madeleine Martin) la benjamín del grupo y a la vez la más cuerda de todos o Marcy (Pamela Adlon) una mujer que es un disparate en sí. Personajes  desternillantes como Eddie Nero, Lew Asbhy, Atticus Fetch, Stu Beggs o el anteriormente citado Apocalipsis Samurái, han sumado con sus apariciones, además de cameos de músicos como Marilyn Manson, Sebastian Bach o Tommy Lee.

Quizás, para el género femenino pueda resultar algo machista, por el papel que han interpretado muchas mujeres, como meras compañeras de cama del protagonista, pero con las protagonistas, en Karen y sobre todo en Becca,  redime el papel de las mujeres en la serie, otorgándoles el sentido común que le falta a su protagonista masculino, dándole la elegancia y la sobriedad y mesura ante mujeres que se derriten por un cuarentón resultón. Pero como he dicho antes aquí nadie se libra, y a los hombres también le ha tocado con su variado catálogo de zafiedades y meteduras de pata. Pero no creo que haya que interpretar la serie como una guerra entre hombres y mujeres, después de todo el amor (y el disparate)  es lo que mueve la serie.



 Sí, Californication no deja de ser previsible, como todas las series, pero en mi opinión ha destacado por su ruptura con lo políticamente correcto, encarnada en Hank Moody, un macho alfa que bajo su sirvengonzonería , esconde un buen corazón, un antihéroe que la caga una y otra vez en la búsqueda del amor de su vida. Repleta de humor negro, no sé si será de las mejores series de los últimos años, pero si es una de las más reseñables, aderezada con una gran selección musical, a ratos parece una canción de The Doors.
Espero que se hagan más series del nivel de Californication en el futuro, solo nos queda decir con la voz lo más aguda posible:
¡¡Hasta siempre motherfucker!!

 Lo mejor: Su irreverencia.
Lo peor: A ratos previsible.
 


 

domingo, 17 de febrero de 2013

Searching For Sugar Man

      Como todo en este mundo, la música se está yendo al garete también. No hay mas que echar un vistazo a las revistas, a los anuncios que me encuentro en el metro cada día, todo es puro cliché, tíos que se creen demasiado y mujeres que se visten de tontitas para promocionarse, ante un público que los escuchará una vez y los enviará a la papelera de reciclaje.

Hoy en día, mas que nunca, en la música se echa de menos el "circo" que llevaban detrás los David Bowie de turno años atrás, el misticismo que tenían los artistas de hace décadas, eso ahora no existe.

Antes si tu querías saber algo sobre un artista desconocido como Sixto Rodriguez, debías emprender una aventura como la que emprendieron varios de los protagonistas de este documental. Hoy todo eso se ha perdido, teclea en internet el nombre de tu artista favorito que sabrás hasta las veces que se ducha, por eso historias como la de este artista de Detroit son necesarias para ver el poder que tiene la música.

Searching For Sugar Man aborda como dos fans buscan saber algo sobre un artista del que nada se sabe, del que rumoreaban que se había suicidado en el escenario en un show ante un público descortés con su música, todo un vacío de información de sobre un músico que ha marcado una época en Sudáfrica, en el que solo por el hecho de saber mas sobre él acaban encontrando algo espectacular.



 Y es que aunque aquí resulta inverosímil, la realidad siempre supera a la ficción. Este documental habla de la mas cruda comunión del artista con sus fans. Al final te preguntas como un artista como Sixto Rodriguez ha podido pasar desapercibido hasta ahora.

 Desde la tiranía de algunas discográficas a los primeros músicos sudafricanos que se rebelaron en la época del Apartheid tienen cabida en este documental en la que la música es casi lo de menos y donde la realidad y el mito se fusionan para dar una historia digna de una novela, pero real como la vida misma.

Sobran las palabras, una historia apasionante que deberías ver si realmente amas la música independientemente del estilo musical que te guste. Emocionante.

Lo mejor: El momento del concierto. Todo el documental en conjunto.

Lo peor: Excesivo en el culto al artista.





viernes, 10 de agosto de 2012

Cocorosie - Royal Festival Hall (London) - 4 de Agosto

     Un servidor que pensaba que Londres en plenos juegos olímpicos iba a ser un caos, todo lleno de gente, un infierno... Pues nada de eso, quizás los altísimos precios de los vuelos (una burrada) tengan la culpa, pues oye, al final tampoco se está tan mal. Prueba de ello es que te puedes ir a ver un concierto de Cocorosie a orillas de Támesis sin retrasos, agobios ni nada por el estilo.

Ando muy dejado en plan conciertil y es que esta ciudad te absorbe sin que te des cuenta. Pero ojeando internet un día me percaté que Antony Hegarty comandaba un festival llamado "Meltdown" y que gente como Diamanda Galas, Marc Almond, Lou Reed o Joan As Policewoman actuababan en dicho evento, amén de otros actos en los que participan gente como Marina Abramovich y como la única vez que había visto a Cocorosie en directo me gustó mucho me decidí y compré los tickets para dicho concierto. Además de ser mi segunda vez en el Royal Festival Hall, un auditorio en el que es una gozada ver un concierto con una acústica perfecta, cómodo y tranquilo.

Casi sin tiempo para tomar asiento saltó al escenario Yasmine Hamdam, una artista libanesa que en principio no estaba incluida en el festival, pero la caída del cartel de Rajasthan Roots propició su inclusión en esta edición de Meltdown. Sin mas apoyo que un sintetizador y un bombo o guitarra (dependiendo de la canción) ofreció un gran recital lleno de sonidos arabescos y unasensualidad hipnótica. Anteriormente formaba parte de un grupo de electro-pop llamado Soap Kills. Sencillamente genial. Aquí dejo un video de la artista.


Pero sin apagar las luces siquiera, en apenas un par de minutos, ¡zás!, fuera instrumentos y de repente aparecieron un par de bailarinas y Jenny 6, o Nomi Ruiz (Hercules And Love Affair)no se cual es el nombre artístico que ha elegido. Cuando todavía estaba paladeando los bellos acordes del concierto de Yasmine, una suerte de pregrabados dance y bailes lascivos (mira que tiene que ser difícil moverse con los taconazos que llevaba) ponían la nota petarda a la noche. Nunca había visto un espectáculo de estos en directo y la verdad es que tampoco estuvo tan mal. Nomi Ruiz tiene una gran voz y esa música tan machacona tiene su encanto, y mas aún si el mismísimo Antony Hegarty aparece en el escenario y se pone a cantar "Prisoner Of Love" y calienta a un público tan frío como el inglés. No encontrará en mi a un fan, pero sus canciones son carne de pista de baile.

Pasado ya ese trance y con una cerveza en la mano, las hermanas Casady saltaban al escenario, sin guitarras, bajo o elemento de percusión cualquiera, dando todo el protagonismo a ese juego de voces de las dos hermanas. Cuando oyes a Sierra Casady con esa voz solo te queda quedarte con la boca abierta. El primer tema era nuevo y solo cantaba Sierra, mientras que el segundo fue "Tearz For Animals" la canción que da nombre a su reciente single. Poco después sonó "Undertaker" primera canción reconocible para el público para que el grupo dejase unos minutos de protagonismo a Tez, el Beatboxer del grupo que mostró sus dotes y su repertorio de ruidos, Sensacional.

Despues caerían "Smokey Taboo", "R.I.P Burn Face", el nuevo single "We Are On Fire" o "K-Hole entre otras", todas, muy diferentes a como suenan en sus respectivos discos algunas casi irreconocibles o la siempre emocionante versión en directo de "Fairy Paradise". También sonaron "Werewolf" o "By Your Side" en la que Yasmine Hamdam y Nomi Ruiz salieron al escenario e interpretaron junto a las Casady dicha canción con el escenario lleno de divas. Como broche final "Beautiful Boyz" junto a Nomi Ruiz, mientras todos esperábamos que Antony Hegarty saliese al escenario, pero al final no fue asi. Al final todos tan contentos. Gran concierto de las de Nueva York, probablemente uno de los shows mas originales que te puedes encontrar hoy en día sobre un escenario.




Fotos: Jason Williamson

jueves, 5 de julio de 2012

Sombras Tenebrosas

     
A veces me pregunto que sería de obras pasadas si hubieran sido estrenadas ahora. Me viene a la cabeza una película como“Eduardo Manostijeras”. Pienso que de haber sido realizada hace un par de años por poner un ejemplo, nunca habría sido una obra maestra, es más, no habría pasado de mero telefilm.
Y es que no sé, no sé si es que sabemos demasiado o es que no sabemos realmente nada. No hay nada mas que leer cualquier crítica sobre “Sombras Tenebrosas” para ver que la nueva película de Tim Burton no ha gustado nada al personal. ¿Qué esperaban? El de Burbank es un adaptador de historias, series, novelas, musicales etc, no un escritor reputado. Los estudios le entregan un guión y él le da su toque y su paleta de colores. Esto ha sido siempre así, solo que quizás la marca “Tim Burton” está demasiado vista e imitada hasta la saciedad. Antes, la gente se identificaba con los personajes de sus películas, pero ahora en una época en la todos quieren ser populares, interesantes e introspectivos (todo a la vez, esto es el colmo) la sucesión de personajes incomprendidos de sus films no sorprende a nadie. Al menos nos queda la bella estética (o marca, más bien) de sus cintas, esos colores, esa oscuridad, es bella para la vista, porque ¡coño! una imagen vale mas que mil palabras, y en eso Tim Burton es de los mejores.

Estoy filosófico y me he explayado, perdón, la verdad es que podía haber dicho que Tim Burton está en baja forma, porque esto es un hecho. “Sweeney Todd” era correcta, “Alicia en el país de las maravillas” fue un bajón enorme y “Sombras Tenebrosas”, aunque reune las mejores características de la filmografía Burton le falta “punch”. Quizás la película sea un capricho de Jhonny Depp, no en vano, compró los derechos de la serie y coproduce esta película. Él mismo ha declarado que siempre había querido interpretar a Barnabas Collins.

La serie realizada a finales de los años sesenta (no he visto nada de la original) tenía los ingredientes perfectos para ser una adaptación perfecta de Tim Burton, vampiros, brujas, pero está mal rematada.
Destacan la fotografía (como no) y el vestuario, diseñado por la oscarizada Coleen Atwood, pero en su empeño por querer combinar humor negro y terror no remata ni una cosa, ni la otra. No es que sea una bazofia, porque ni mucho menos lo es, pero pese a que como película de entretenimiento funciona perfectamente, a el genio californiano siempre se le presupone un latigazo de originalidad y en “Sombras Tenebrosas” apenas se deja ver, no me termina de convencer.

Jhonny Depp está como siempre, genial, con la caracterízacion exagerada de siempre, sus tics normales, pero pese a que lo sigue haciendo bien, no estaría mal que dejase de colaborar durante unos años con Burton, porque empiezan a cansar un poco y sería bueno para no acabar quemando este matrimonio cinematográfico. Sorpresa la de Eva Green (bellísima), de lo mejor de la película, sobre todo cuando exhibe esa mirada lasciva y esa sonrisa maquiavélica, arpía y mala de verdad. También Michelle Pfeifer (desaprovechada en esta película) y Helena Bonham Carter, están expléndidas igualmente. El resto del reparto, Chloë Grace Moretz (bastante bien) y Bella Heathcote, pues eso muy bella, muy mona, muy cándida pero sin nada de gracia. Los guiños a los 70 en forma de Alice Cooper, hippies y la banda sonora tienen hasta gracia, pero no es suficiente.

La película funciona con precision milimétrica como entretenimiento, es correcta, pero carece de alma. Parece que en sus últimas obras importa mas el continente que el contenido, pese a que técnicamente son buenas, pecan de ser demasiado mecánicas. Todos sabemos que trabaja para los grandes estudios, pero él sabe colar elementos o personajes extraños en esas cintas de gran presupuesto que dan color al séptimo arte . Me duele, pero el director norteamericano está perdiendo fuerza. Habrá que esperar a el estreno de Frankeweenie para ver si levanta el vuelo, ¿se estará apachonando Tim Burton?.

Lo mejor: El vestuario y la fotografía.

Lo peor: Demasiado previsible y mecánica.

miércoles, 25 de abril de 2012

Low - Royal Festival Hall (Londres) - 3 de Abril

 
      
        Al principio del film de Tim Burton “Sweeney Todd”, Johnny Depp canta “No place like London”,  y no puede tener más razón (suscribo lo de “full of shit”) porque la ciudad aunque algunas veces te parezca que es lo peor, tiene cosas buenas, como por ejemplo una apabullante oferta cultural (porque por aquí da conciertos todo dios)  y mucha gente dispuesta a disfrutar de toda esa cultura.

El día de este concierto  camino del “Royal Festival” Hall”, un auditorio situado en la orilla del Támesis podía observar como llovía sobre el río, y entre las vías del tren veía el Big Ben o el London Eye, que ya tengo muy vistos de por sí, pero esa día con la lluvia era realmente  una bella estampa, nada que ver con el trasiego de maletas diario, gente que viene, gente que se va,  algo que hace que veas esta ciudad demasiado impersonal, caótica y dura, pero para paliar esos malos pensamientos, nadie mejor que Low.

Nada más tomar asiento en la butaca salieron a la palestra los británicos “Lanterns On The Lake”. El sexteto de Newcastle realiza una música repleta de altibajos , la dulzura de la frágil voz de su cantante con las rasgaduras con arco de violín a lo “Sigur Ros” de uno de sus guitarristas mezclados con violín y piano hacen una mezcla atractiva para los oídos, pero tanto derroche de originalidad acaba siendo cansino y más si esperas a Low fervientemente. Pese a todo me parecen muy recomendables.

Con unos minutos de retraso respecto al horario establecido aparecieron los de Duluth (Minnesota), totalmente de negro, cual camareros, pero no iban a decir eso de “How can I help you”, el guitarrazo inicial de “Nothing But Heart” daba inicio al concierto, mientras Allan Sparhawk con su voz daba intensidad a una canción ya de por si intensa, así da gusto. En el fondo unas proyecciones de aviones antiguos acompañaban a la música. Enseguida Nightingale (soberbia)  y “Try To Sleep” continuaba una senda creciente en la que los temas del sobresaliente C’mon se desarrollaban, de una forma distinta a la que suenan en disco,  en directo suenan menos eléctricos, pero con mucha personalidad.


Pronto sonó “Sunflower” y mientras sonaban  canciones como “In the Drugs” o “Little argument with myself” te das cuenta de la magia que tiene el grupo. “Silver Rider” me emocionó y “Murderer” con su crescendo hace que la butaca te resulte incómoda. Pero no fue un concierto tranquilo en canciones como “Everybody’s Song” y sobre todo  en “Pissing”(descomunal) hubo lluvia de electricidad. Cabe destacar que la aportación de Eric Pollard al piano y teclados da mucha  más intensidad al grupo, eso unido al sobresaliente bajista Steve Garrington y a la pareja formada por Sparhawk y Mimi Parker (que voz tan dulce) hacen que sus conciertos sean inolvidables. Parcos en palabras, desplegaron un repertorio de canciones que oscilan entre la melancolía y la esperanza, con una maestría impecable. No puedo poner ningún pero, si hasta las cervezas estaban baratas. Inolvidable.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Melancholia

       Sé que se estrenó hace unos meses y ya estará en DVD, pero la tenía escrita desde hace tiempo y ahora sale a la luz, ahí va:


Sobre Lars Von Trier tengo opiniones encontradas, siempre pienso que es un compendio de talento cinematográfico con finales efectistas a lo Shymalan, pero a la vez pienso que dentro del ruido que crean sus provocaciones (en esto sí es un auténtico artista) hay tan solo eso, ruido. Al final el arte consiste en no dejar indiferente a nadie y las películas del director danés consiguen este propósito y aunque "Melancholia" me ha dejado a medias, no creo que se pueda tildar de pufo, porque no lo es, pero tampoco azota al espectador como pudo azotar "Dogville" por poner un ejemplo.


Es raro pensar que con siete millones de Euros haya dado para que coma tal reparto, Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland o Charlotte Rampling entre otros, pero si hay un director europeo de renombre (si es Lars Von Trier, más todavía) por medio, a los actores y actrices se les hará el culo pepsicola. No sé que tiene este director, pero las stars de Hollywood dejan su mega-lujo por rodar con este hombre, eso sí todas menos nuestra Penélope Cruz que prefirió rodar “Piratas del Caribe 4” antes que esta película, ¡viva!.

Pero a lo que voy, el poderoso preludio con la ópera de “Tristán e Isolda” y esa danza planetaria es espectacular, después, la película se divide en dos partes con el nombre de dos hermanas Justine y Claire, interpretadas por Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg respectivamente. La primera parte se centra en Justine, es algo tosca, llena de intriga y preguntas sin resolver que luego no aportan nada al film. La mayor tensión de esta parte consiste en ver en qué momento se le saldrá un pecho a Kirsten Dunst. No, no me estoy riendo de esta parte (el mismo Lars Von Trier ha dejado caer que no le ha gustado el resultado de la película) es lo que pienso, si tiene que hacer esto para contentar a su sector más “Dogma” y a cualquier moderno de turno que se vaya por donde ha venido, esta parte quiere abarcar demasiado, pero se queda en nada.


Pero el film remonta el vuelo en la segunda parte, más terrenal, menos de cine para modernos, más conmovedora, (seré facilón). En esta parte las dos actrices se exhiben sin que el director haga acopio de elementos extraños, con una Charlotte Gainsbourg sobresaliente y una Kirsten Dunst genial, mejor, más cómoda y creíble en su papel. Esta parte de la película consigue conmover con lo más clásico del cine, una buena historia (por muy surrealista que sea) sin artificios. Aquí las preguntas tienen respuesta, la situación es más creíble y la tensión aumenta, justo cuando el film y el argumento topan con su momento más surrealista.

En resumen la película está bien, exceptuando cosas de la primera parte, que he de repetir no me ha gustado nada. Pocas películas pueden ser tan apocalípticas sin apenas efectos especiales sin misiles y maromos ultra musculados ni cohetes de por medio. No está nada mal.


Lo mejor: El preludio, las protagonistas y la tensión de la segunda parte.

Lo peor: La primera parte.